
Munitis fue la rabia de El Sardinero. Zigic, aquel gigante que convirtió cada centro en esperanza. Uno corría por todos; el otro parecía llegar a todo por arriba. Juntos nos hicieron creer que aquel Racing podía mirar a cualquiera de frente. A Munitis, a Zigic y a aquel Sardinero se les echa de menos.
Formato: A4 · 21×29 cm · Impresión de alta calidad · Con marco incluido