
Raúl no fue un jugador más: fue el Madrid hecho persona. Desde aquel chaval que debutó con 17 años hasta el capitán que besaba el anillo tras cada gol, dio al madridismo tres Copas de Europa, noches eternas en el Bernabéu y una fidelidad que no se compra. Los ídolos se van; las leyendas, como el 7, se quedan para siempre
Formato: A4 · 21×29 cm · Impresión de alta calidad · Con marco incluido